¿QUÉ ES CRECER JUNTOS CON LA RED DE ESCUELAS DE MÚSICA?

Category
Historias por contar
About This Project

Miguel Ángel Gómez Gutiérrez es el protagonista de una nueva historia en Red y comenzó su propia melodía como seguramente otros niños y niñas comenzaron en este programa, escuchando un concierto al aire libre.

 

Él no recuerda exactamente el día, pero sabe que tenía recién cumplido los 12 años y que los instrumentos de viento y percusión llenaron de sabor los espacios del Parque de los Deseos y de esa forma, embargaron su corazón de magia y amor por la música.

 

La Red de Escuelas de Música Medellín presenta en el mes, variedad de conciertos en diferentes espacios de la ciudad con el fin de fortalecer la formación de públicos, pero también de mostrar a la ciudadanía el trabajo juicioso de los niños y niñas que pertenecen a las 27 Escuelas, ubicadas en comunas y corregimientos.

Miguel Ángel, es fagotista, su pasión por este instrumento que la gran mayoría considera extraño empezó circunstancialmente. “Cuando fui la escuela iba decidido a tocar clarinete, pero en Miraflores es uno de los instrumentos que más piden los niños y no había cupo. Mi afán por entrar a la Red y la asesoría del director, me convencieron que el fagot era una buena opción”

 

También mencionó que no le gustaba para nada un instrumento de metal: como las trompetas, trombones o tubas y que antes de matricularse en la Escuela de Música de Miraflores había investigado sobre las familias instrumentales y tenía claro que lo suyo eran las maderas.

 

Con este instrumento, Miguel Ángel ingresó a la Orquesta Sinfónico Inicial un premio que según él es producto de su esfuerzo y dedicación a la música, pero que ante todo ha sido fundamental para su formación como ser humano.

 

“Me sentido muy bien porque encontré personas de muchas partes de mi ciudad con las que comparto el mismo gusto por la música. No es lo mismo, los amigos del colegio que los encuentras en la Red, los de aquí son para siempre” relató Miguel Ángel.

 

Más que una ciudadanía en las agrupaciones integradas se comparte un lenguaje único que solo se aprende con la música y es a través de ella que se propician espacios de recreación, de aprendizaje y de convivencia.

En la actualidad, Miguel Ángel va a la Escuela de Vientos de San Antonio de Prado, puesto que su familia cambió este año su lugar de residencia y él se resiste a no volver a practicar el fagot y dejar la música de lado, aun cuando antes llegaba caminando a Miraflores y ahora debe transportarse en bus.

 

El fagotista contó que la Red de Escuelas es su casa y que encontró en ella muchas cosas que lo hacen soñar en un futuro mejor: “Pensar en la Red es sinónimo de alegría, yo conocí este mundo en el tiempo justo, antes de ingresar a la Escuela de Música, yo no hablaba con nadie y era muy difícil expresarme con elocuencia y claridad ante los demás. Ahora son un joven sociable, más alegra, que tiene amigos y que no teme hablar”

 

Crecer con la música es una forma de ver la vida, así concluye Miguel Ángel que asegura también, que “los que estamos en este programa tenemos más herramientas que un niño normal para luchar por nuestros sueños, que aunque faltan muchos por ingresar y conocer esta familia que se llama Red, estoy seguro que con el tiempo seremos más escuelas y más niños y niñas de Medellín podrán crecer con la música.

Por: Daniela Cortés Jaramillo

Periodista